Después de unos días

Ya ha pasado un tiempo. Ya se ha desvanecido un poco la emoción de lo nuevo aunque me siguen sorprendiendo algunas cosas. Creo que en este punto es hora de empezar a hablar de las diferencias que he encontrado entre mi tierra natal y mi tierra de acogida.

Debo decir que desde el primer día Barcelona me enamoró, no tanto su gente como el aire de libertad que respiraba en ella. Hace relativamente poco que empecé a hacer turismo de verdad; y no sé si al resto le pasa, pero me pone muy nerviosa caminar por el centro de Barcelona.

Ya he paseado por las calles más icónicas. He sido aplastada por esa red de autómatas que se encuentran dispersos y que, sin mirar un momento al lado, te chocan y, o te llevan con ellos, o caes de bruces al suelo. También he llegado al puerto con la esperanza de sentarme en mi Malecón. Me he reunido con gentes conocidas de otras regiones, con gentes de mi pasado y siendo sincera…solo he sido realmente feliz cuando he escogido a qué personas quiero tener cerca.

En fin, el viaje de vuelta a casa y lejos de mi hogar está siendo un viaje de profundos aprendizajes.

¿Sabes una cosa?: Escuchar a mi alrededor a personas hablando en catalán me hace sentir extrañamente cómoda. Tengo muchos conocidos cubanos que, o me recriminaban el hecho de querer aprender catalán incluso antes de mudarme a Catalunya, o me dicen que no es necesario hablar catalán para vivir aquí. Pero me asaltan dudas: si te fueras a China: ¿no tendrías que aprender a hablar chino mandarín?, si aspiras a vivir aquí: ¿no te daría igualdad de posibilidades el hablar catalán con respecto a oportunidades de trabajo o frente a conocer personas nuevas?

Yo lo tengo muy claro, en algún punto de mi existencia llegaré a hablar catalán con tanta naturalidad como si hubiera nacido aquí. Pensar en eso me hace muy feliz porque siento que de alguna manera conecto con mi avia catalana.

Hace unos meses comencé un curso oficial de catalán y me motiva mucho saber que dentro de poco podré obtener mi título de nivel básico. Por eso te compartiré una lista de las cosas que voy incorporando a mi vida para aprender catalán.

Lo que hago para aprender catalán:

  • Múdate a un pueblo: a ver, mis razones para mudarme al pueblo donde vivo fueron otras, pero me di cuenta de que aquí las personas se comunican más en catalán que en el centro de Barcelona, yo diría que es por el nivel de turismo. Pero que algo te quede claro si hablas en castellano, la gente te entiende.
  • Mira películas y series en catalán: esto lo hago muy a menudo: según he escuchado (no sé si será cierto o no) las series que originalmente se hacen en catalán son dobladas al castellano por los mismos actores; y me parece genial, no porque cambien de idioma sino porque cuando ya conoces la voz de un actor y ves su cuerpo pero no escuchas su voz, no sé a ti, pero a mí me da mucho toc. Te dejo aquí una lista de pelis y series en catalán que te pueden ayudar no solo a empezar a educar tu oído sino a conocer un poquito más de la cultura catalana.
  • Sé un poco chismoso: si, sé que suena raro, pero si estas en un lugar donde te es difícil relacionarte con nativos por el motivo que sea; afina el oído mientras vas a hacer la compra, o cuando te subes al bus…. En cualquier situación aprenderás frases nuevas.
  • Matricúlate en un curso: es algo tan básico que de vez en cuando se pasa por alto; pero tener a alguien que estructura el contenido que debes aprender y lo dosifica en la medida que estudias ayuda mucho a poner orden en las cosas que vas aprendiendo durante tus esfuerzos individuales.

Y si nada de esto te funciona, tienes dos opciones: o crear tus propios recursos para aprender, o esforzarte mucho más; pero nunca te rindas. Si realmente lo que quieres es aprender, nada como ser un poco testarudo para lograrlo (y esto aplica a todo en la vida). Hasta pronto.

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